Escritos de Arasmil Los niños son ángeles

martes, setiembre 19, 2006

IV. ¡Quiero ser un arcoiris!

¿No es bello el arcoiris?
Después de que el cielo llore
nos regala una sonrisa,
que es el arcoiris.

¡Sí!,
el arcoiris es su gran sonrisa.
¿Pero quién sabe la verdad?
Puede ser que ría,
pero por dentro llore.

Y ríe a carcajadas
y no llora,
porque sabe que nosotros
también lo haríamos.

A ti...
A usted...
A ellos...
¿No les sucede lo mismo?

A mí sí.
A veces me siento triste
y deseo llorar,
pero río,
río a carcajadas
porque sé que las personas que amo,
y me aman
también ríen conmigo.
En cambio, si llorase,
ellos también lo harían
y eso me derrumbaría.

Pero, ¿sabes?,
a veces es bueno
ser como el cielo que llueve,
porque el cielo al llover
da vida y nos ayuda.
Y nosotros al llorar
nos desahogamos,
ayudándonos a hallar la paz,
pudiendo así
ayudar a quienes no encuentran
esa lucidez, esa paz.

¡Oh, vida!
Quisiera tanto ser un arcoíris,
encontrarme en el cielo,
brillar hacia lo eterno.
O solo estar ahí,
apartando las nubes
con los tonos del sol,
del amor, de la vida.
Secando la huella,
de un gran dolor.
Siendo el camino
que llegue a Dios.
No importa los pasos
que lleve a mi espalda.
Solo quisiera
apartar las lágrimas,
ver la sonrisa,
del mundo que tanto he esperado.
Sin importarme
volverme un payaso.
Quiero reir
porque aún siento amor.
Quiero seguir
porque aún te tengo aquí...

martes, setiembre 12, 2006

III. Lágrimas

¿Qué son las lágrimas?
¿Acaso son gotitas
de agua que vienen
de nuestros ojos,
para refrescar nuestra mejilla?

(Cuando realmente desean refrescar nuestra alma)

¿Acaso son gotitas
de agua que vienen a complir
su misión al igual que las que vienen
del cielo?

(¿Cuál erá su misión?)

¿Acaso son una función
más del cuerpo?
¿Tendrá una conexión
con mi alma?

Pienso que
las lágrimas son
la imagen del sentimiento
que tenemos oculto,
a veces demasiado oculto...

A veces cuando queremos
llorarlo todo
para que después
no nos ahoge de a pocos
el alma,
para que al día siguiente
uno vea todo con nuevos ojos.
A veces no lo logramos...

...sé fuerte.
Haz que venga una sonrisa
que florezca aunque
a nuestra sonrisa
se le olvide sonreir,
que sea más hermosa
aunque lleve dentro
lágrimas cuajadas enfermándola...

Una sonrisa que jamás termine,
que perdure en el corazón de todos
por siempre.

Llora cada vez que tu alma te lo pida.
Sonríe a pesar de todo.
Solo así desaparecerás el muro
que hay entre tu cuerpo y tu alma.

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